Alejandro Moro Cañas dio por terminada su temporada 2025 esta pasada semana tras firmar semifinales en el ITF M25 de Monastir (Túnez), donde buscaba los puntos necesarios para certificar su clasificación para el Open de Australia del próximo año. El tenista madrileño, que había alcanzado las semifinales en el Challenger 50 de la misma ciudad tunecina, no pudo alzarse con el título en el torneo ITF, y deberá esperar bajas para poder jugar la fase previa del primer Grand Slam del año.
En un año complicado para Moro Cañas a nivel de resultados y sensaciones, Monastir aparecía como el último reducto para lograr los puntos necesarios para asegurar su presencia en el próximo Open de Australia. Agraciado con una invitación de la organización y como primer cabeza de serie del cuadro, el título era obligado para conseguir tal objetivo.
Primero Dmitrii Vasilev (6-1 y 6-0), luego Mae Malige (6-3 y 7-6(7) y posteriormente Michael Geerts (6-3, 2-6 y 6-2) cayeron ante el madrileño, que accedía así a semifinales. En la ronda de los cuatro mejores, sin embargo, caía ante el italiano Jacopo Berrettini por 3-6, 6-4 y 6-1, cerrando así una temporada 2025 con altibajos pero que ha sido todo un reto desde el punto de vista mental.
Con un récord de victorias-derrotas de 27-22 en el circuito Challenger, la final en Tenerife (febrero) aparece como el mejor resultado de la temporada para un Moro Cañas que ha cuajado una última parte de curso mucho más consistente, alcanzando desde el mes de agosto hasta noviembre las semifinales en tres torneos en Portugal (dos en Oporto y uno en Braga), en Hamburgo (Alemania) y Monastir (Túnez).
*Foto Monastir Open

