Dani Mérida finalizó la pasada semana su temporada tras firmar semifinales en el Challenger de Maia, un resultado que ponía de manifiesto el gran 2025 que ha realizado, escalando más de 130 posiciones en el ranking mundial, dominando en la primera parte del año el circuito ITF y luego dando un exitoso salto a los torneos Challenger, logrando en verano su primer título en la categoría al imponerse sobre la pista dura del torneo cordobés de Pozoblanco.
En la primera semana del curso, Mérida se encontraba en la posición número 296 de las listas mundiales y en su tercer torneo del año sumó su primer trofeo, ganando el ITF M25 de Doha sin ceder un solo set por el camino. Debutó en la fase previa de un ATP 500 en Doha, pero la experiencia del kazajo Kukushkin fue un grado. Sin embargo, el inicio de la primavera aguardaba la explosión tenística del madrileño afincado en Alicante.
Los torneos Challenger disputados en Murcia y Menorca sobre tierra batida supusieron una inyección de confianza para un Mérida que aunque cayó en ambos torneos en la segunda ronda del cuadro final ante Carlos Taberner, pudo superar las correspondientes fases previas y lograr victorias de mucho mérito, como la que sumó ante Marin Cilic, todo un exnúmero 3 del ranking mundial y ganador del US Open en 2014. A finales de abril, Mérida levantó en Sabadell otro trofeo, en un torneo de categoría ITF M25, antes de dar el gran salto en el circuito Challenger.
Y ese salto se produjo en Francia y sobre tierra batida. La ciudad de Lyon quedará siempre en el corazón de Mérida, que a sus 20 años logró su primer final Challenger, en una semana en la que derrotó a todo un top150 como Kyrian Jacquet o a jugadores que hasta hace no mucho estaban en el top100 como Luca Van Assche. La derrota en la final ante el experimentado argentino Trungelliti no pasó factura al madrileño, que la semana siguiente alcanzó las semifinales en Royan, demostrando que el resultado en Lyon no era fruto de la casualidad.
La confirmación de la progresión de su tenis llegaría en el mes de julio, en el histórico torneo de Pozoblanco, de categoría Challenger 75. Allí Mérida lograría su primer trofeo Challenger derrotando en la final al chino Fajing Sun, aunque antes tuvo que vencer en segunda ronda a Rafa Jódar, en un duelo de jóvenes promesas madrileñas, y en cuartos de final sobrevivió en un durísimo partido frente al británico Johannus Monday. El triunfo en la ciudad cordobesa le catapultó a ingresar en el top200 del ranking mundial por primera vez en su carrera.
Aunque no volvió a pisar una final en lo que restó de temporada, Mérida siguió sumando meritorios resultados en el circuito Challenger, alcanzando semifinales en Sevilla, Villena y Maia, que le han hecho acabar el 2025 como número 165 del ranking. Uno de los platos fuertes de su temporada fue la disputa de su primera fase previa de Grand Slam, en el US Open y su actuación no pasó desapercibida tras sumar ante el checo Dalibor Svrcina su primer triunfo ante un tenista top100, y derrotar a Titoaun Droguet para colocarse a solo un partido de jugar el cuadro final. En esa última instancia le cerró el paso el experimentado sudafricano Lloyd Harris, que sin lesiones de por medio había alcanzado los cuartos de final en ese mismo torneo en 2021.
La temporada de Mérida, que en septiembre cumplió 21 años, le sitúa junto a Jódar y Landaluce, como una de las tres grandes realidades del tenis madrileño, pareciendo totalmente preparado para romper la barrera del top100 en 2026 y disputar los torneos más importantes del mundo.
Desglose estadístico del 2025 de Dani Mérida
ITF World Tennis Tour: 14 victorias y dos derrotas. Dos títulos (M25 Doha y M25 Sabadell).
ATP Challenger Tour: 28 victorias y 18 derrotas (seis victorias y dos derrotas en partidos de fase previa). Un título (Challenger 75 Pozoblanco).
Previa ATP Tour: 0 victorias y dos derrotas.
Previa Grand Slam: Dos victorias y una derrota (US Open).
Total: 50 victorias y 25 derrotas.
*Foto FPT/Beatriz Ruivo

